De todos es conocida la importancia clave del Calcio para asegurar una adecuada estructura del suelo, -en contraposición al Sodio, causante de la degradación del mismo-, con los consiguientes beneficios derivados de la misma (mejor aireación, mayor capacidad de retención de agua, mejor desarrollo radiculat, etc..).
El Calcio es el tercer elemento que más demandan los cultivos, apenas después del nitrógeno y el potasio, y su relevancia es particularmente importante en cultivos destinados al consumo en fresco y que requieren larga vida de anaquel.
Las funciones del Calcio a nivel de los cultivos son muy diversas, pero dentro de las más trascendentes podemos mencionar las siguientes:
1. Forma parte de la estructura de la protopectina, como agente cementante para mantener las células unidas. Se trata de una función importante, ya que si el calcio fuese reemplazado por otros elementos esenciales como el K o el Mg, los componentes orgánicos y las sales minerales no serían retenidas por las membranas de forma conveniente.
2. Interviene en el desarrollo de las raíces ejerciendo una triple función:
· Multiplicación celular
· Crecimiento celular
· Neutralización de los hidrogeniones.
Se considera que la alteración del sistema radicular es un síntoma corriente de la deficiencia de este elemento.
3. Regula la absorción del nitrógeno.
4. Actúa sobre la traslocación de los hidratos de carbono y proteínas en el interior de la planta.
5. Neutraliza los ácidos orgánicos que se pueden originar por el metabolismo vegetal, tal como ocurre con el ácido oxálico.
6. Activa algunos enzimas como la amilasa y la fosfolipasa.
7. Regula la absorción o contrarresta los efectos perjudiciales debidos al exceso o acumulación de otros elementos como el potasio, sodio o magnesio.
8. En el caso de las leguminosas, influye favorablemente en la formación de los nódulos.
9. Controla de la economía hídrica (eficiencia en el uso del agua) de la planta, por lo que en suelos pobres en Ca las plantas acusarán más las consecuencias de los excesos de sequía o humedad.
10. Al fortalecer la estructura de paredes y membranas celulares, aumenta su resistencia a los ataques fúngicos y en general mejora las características organolépticas –dureza, color, sabor,.- y vida de anaquel de los frutos. |