Los organismos vivos que tienen la capacidad de crecer, multiplicarse y movilizarse de una planta a otra son denominados factores bióticos cuando causan enfermedades en los cultivos agrícolas.
Estos organismos vivos fitopatógenos se clasifican en cuatro grupos:
1) Hongos
2) Bacterias y fitoplasmas
3) Virus y viroides
4) Nemátodos
Los hogos fitopatógenos se desarrollan sobre las plantas formando una masa multicelular llamada micelio, ramificaciones filamentosas (hifas) y estructuras reproductivas (esporas). Son organismos saprófitos, no fotosintéticos que absorben nutrientes de la planta, provocan enfermedades o producen toxinas que reducen el desarrollo normal o incluso provocan la muerte de la planta. Bajo condiciones ambientales favorables para el desarrollo del hongo, los síntomas característicos de la enfermedad son la presencia de micelio en desarrollo y marchites y necrosis sobre los órganos más sensibles de la planta. Entre los principales hongos fitopatógenos que causan pérdidas en los cultivos agrícolas están: Alternaria, Venturia, Sclerotium, Fusarium, Monilia, Phytophthora, etc.
Las bacterias y fitoplasmas son organismos unicelulares que pueden causar las enfermedades más destructivas para las plantas. La pudrición de órganos o de la planta entera es la sintomatología general. Las enfermedades bacterianas se diseminan fácilmente por medio del viento, lluvia, insectos, semillas o implementos contaminados, lo que hace que su control sea relativamente difícil si las condiciones ambientales son favorables para su reproducción y diseminación en un espacio corto de tiempo. Dentro de los patógenos bacterianos más comunes están: pseudomonas, erwinia, agrobacterium, xanthomonas, zoogleas, etc. Sin embargo, algunas bacterias son benéficas y viven en simbiosis con la planta, desarrollan nódulos radiculares que captan el nitrógeno del aire y lo fijan en el suelo para que sea aprovechado por la planta.
Los virus son organismos infecciosos que generalmente presentan formas de esferas, barras o hilos formados por una cadena central de ácido nucleico recubierto por proteínas. Su multiplicación se produce solamente si existe una célula viva hospedera, lo cual permite el avance de la infección a la planta entera vía sistémica. Un virus se transmite a plantas sanas mediante implementos, injertos, material de propagación contaminado o a través de vectores que en su mayoría son insectos chupadores como áfidos, trips, mosca blanca y nematodos. El mosaico, clorosis, hojas rizadas y enanismo son los principales síntomas de una virosis en plantas herbáceas.
Los nemátodos son organismos microscópicos que habitan en el suelo y agua, son saprofitos o parásitos y causan enfermedades en las plantas. La dispersión de los nemátodos se produce mediante material de siembra contaminado, abonos, suelo, agua e implementos. Lesiones importantes se observan a nivel de tubérculos, bulbos y raíces, en forma de agallas, nódulos y deformaciones que reducen a la absorción de nutrientes y agua por parte de la planta afectando a su normal crecimiento y desarrollo. Condiciones de falta de drenaje, aireación y bajo contenido de materia orgánica en el suelo son favorables para el aumento poblacional de nemátodos. |